Hay quien no solo se lleva el trabajo a casa, sino que se lo lleva también al coche y aprovecha los trayectos de ida y vuelta. O quizás es que simplemente el conductor alemán que protagoniza esta noticia decidió ahorrarse el alquiler de una oficina y aprovechar el espacio sobrante en su propio automóvil.
Sea cual sea la razón, lo cierto es que la policía alemana, durante un control rutinario de velocidad, detectó a un conductor que tenía montada toda una oficina en su propio coche.
Todos los detallesNo debía tener suficiente con el teléfono móvil para enviar mensajes y correos electrónicos, así que decidió montar una estructura de madera en la que acopló su propio ordenador, una impresora, un router wi-fi y una fuente de alimentación para no quedarse sin batería en ningún momento.
Incluso había inventado su propio sistema de amortiguación, para que las vibraciones de la circulación no afectaran al rendimiento de su sistema.
Nada ilegalPor sorprendente que parezca, la policía alemana solo pudo apercibir y multar al conductor por un exceso de velocidad, pero no pudo hacer nada respecto al centro de trabajo que el conductor se había montado en su propio coche. La distracción que supone un despliegue tecnológico de ese calibre es indudable, pero la ley, de momento, solo permite sancionar a los conductores cuando hablan o manipulan el móvil sin un dispositivo manos libres.
Aún así, seguro que, aunque no una multa, el conductor sí que se llevó un buen discurso sobre la seguridad vial y la necesidad de poner "los cinco sentidos" en la conducción, evitando cualquier tipo de distracción innecesaria.

No hay comentarios:
Publicar un comentario