En el norte de Francia, una señora avisó a los servicios municipales que tenía unas goteras. Los trabajadores inspeccionaron la zona y entraron en una casa adosada de ladrillo rojo en la que se encontraron el cadáver de Alberto Rodríguez.
Este hombre nació en 1921 y hasta hace dos días descansaba en su cama. Pero claro, desde 1997 estaba muerto, así que se lo encontraron en estado esquelético y en pijama. Todo apunta que fue una muerte natural ya que nada induce a pensar en un acto criminal. Y, nadie sospechó nada porque no tenía relación con nadie del barrio y su familia es española.
Así que durante 15 años un hombre “ha desaparecido” y nadie lo ha echado de menos…
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